Lo compré porque estaba cansada de darle el iPad cada vez que necesitaba hacer la cena. Lo que más me sorprendió es que mi hija se sienta con las tarjetas y va repitiendo las palabras que dice el Dino
Jessica M.
★★★★★
Me encanta porque puede jugar él solo y, al mismo tiempo, está escuchando y repitiendo palabras. Es una alternativa mucho mejor para esos momentos en los que antes acabábamos usando la tablet
Amanda R.
★★★★★
Lo compré para reducir el tiempo de pantalla y ha funcionado mucho mejor de lo que esperaba. Mi hijo disfruta muchísimo escaneando las tarjetas y yo tengo unos minutos de tranquilidad.
Marta L.
★★★★★
Envío 100% Gratis y Asegurado
En DinoTalker estamos totalmente comprometidos con que tu pedido llegue en perfectas condiciones y sin ningún coste añadido para ti.
Preparamos cada pedido con cuidado en un plazo de 3 a 4 días laborables, y el envío tiene un tiempo estimado de entrega de 7 a 12 días.
Todos nuestros envíos van asegurados, así que puedes comprar con total tranquilidad sabiendo que tu DinoTalker está protegido durante todo el trayecto hasta tu casa.
Seguridad para tu Peque
En DinoTalker sabemos que antes de comprar, lo primero que te preguntas es si es seguro para tu hijo, y para nosotros es una prioridad absoluta.
El dinosaurio está fabricado con materiales resistentes y no tóxicos, sin piezas pequeñas sueltas que supongan riesgo de asfixia, y su diseño redondeado está pensado para las manos de los más pequeños. Cada tarjeta está elaborada con cartón grueso y duradero, preparado para aguantar el uso diario y los golpes propios del juego infantil.
Queremos que puedas dejarle jugar solo con total tranquilidad, sabiendo que está aprendiendo en un entorno seguro.
Devolución de 30 días
En DinoTalker estamos totalmente comprometidos con tu satisfacción. Por eso dispones de 30 días desde la recepción de tu pedido para solicitar la devolución, siempre que el producto cumpla con las condiciones indicadas en nuestra política de devoluciones.
Queremos que compres con confianza, sabiendo que si algo no cumple tus expectativas, tienes tiempo de sobra para decidir
Se sienta en el suelo, coge su DinoTalker y ella sola va descubriendo palabras nuevas, tarjeta a tarjeta.
No hace falta que estés ahí explicándole cada cosa mientras juega y aprende sola, tú por fin tienes esos minutos que tanto necesitas para ti
Cada palabra, un pequeño logro
Acerca la tarjeta, escucha cómo el dinosaurio dice la palabra, y la repite ella misma.
Así, sin darse cuenta, va sumando palabras nuevas cada día y cada vez que lo consigue, se le ilumina la cara. Pequeños momentos que, poco a poco, se convierten en un vocabulario cada vez más amplio
Customer Reviews
Overall rating: 4.8 / 5 from 600 reviews.
Estaba buscando algo para esos momentos en los que necesito distraer a mi hijo pero no quería recurrir siempre al móvil. No esperaba gran cosa, sinceramente, pero ha resultado ser una alternativa mucho más práctica de lo que imaginaba. Las tarjetas le llaman mucho la atención y se entretiene intentando repetir las palabras.
Lo compré precisamente porque estaba intentando reducir la tablet y no sabía con qué sustituir esos momentos en los que necesito hacer algo tranquila. El dinosaurio nos ha venido genial porque mi peque puede jugar con él mientras yo preparo la cena o recojo la casa.
Lo que más me gusta es que no siento que tenga que sentarme a darle una clase. Él juega solo, escucha las palabras y las repite a su manera. Para mí esa diferencia es enorme porque puedo tener cinco o diez minutos para terminar algo sin sentir que simplemente le he dejado delante de una pantalla.
Al principio pensé que sería otro juguete que mi hija usaría dos días y acabaría olvidado en un cajón, pero me sorprendió muchísimo. Le encanta pasar las tarjetas y escuchar cómo suena cada palabra, y lo mejor es que puede entretenerse un buen rato sin que yo tenga que ponerle una pantalla.
Me daba miedo que fuera demasiado complicado para mi hijo porque todavía es pequeño, pero enseguida entendió la dinámica. Coge una tarjeta, la mete en el dinosaurio y espera a escuchar la palabra. Es muy sencillo y eso hace que realmente quiera utilizarlo.
Tenemos varios juguetes educativos en casa y algunos necesitan bastante participación de los padres. Con este no pasa eso. Mi hija empezó a usarlo sola prácticamente desde el primer día y ahora muchas veces viene a buscar el dinosaurio por iniciativa propia.
Mi principal duda era si un niño tan pequeño realmente iba a entender cómo funcionaba. La respuesta fue sí. Se lo enseñé una vez y después empezó a probar con las tarjetas por su cuenta. Me gusta especialmente porque no necesita una aplicación ni estar pendiente de una pantalla.
Mi duda era si acabaría cansándose rápidamente porque el funcionamiento es muy sencillo. Por ahora ha ocurrido justo lo contrario. Le gusta repetir las tarjetas que ya conoce y también descubrir qué palabra aparece cuando prueba una nueva.
Mi mayor problema era encontrar algo que pudiera hacer mientras yo tenía que ocuparme de otras cosas. No necesito que esté completamente solo durante horas, obviamente, pero tener una actividad independiente durante unos minutos es muchísimo más útil de lo que parece.
Una de las razones por las que lo compré fue porque quería dejar de depender tanto del móvil para entretenerlo cuando estamos esperando. Ahora lo llevamos algunas veces y tener algo que puede utilizar sin conexión resulta muy cómodo.
Mi hijo es bastante insistente cuando quiere el móvil y tener una alternativa concreta ha reducido algunas de esas discusiones. Le digo que podemos jugar con el dinosaurio y muchas veces acepta porque sabe que puede interactuar con él.
Lo compré porque quería algo que no tuviera la sensación de estar comprando otro aparato. El dinosaurio parece un juguete y se utiliza como tal, pero incorpora esa parte de escuchar y repetir palabras.
Mi hijo es bastante independiente para su edad y le gusta hacer las cosas solo. El dinosaurio encaja porque puede escoger las tarjetas sin tener que esperar a que yo le diga cuál usar.
Lo compré como una forma de ofrecerle algo diferente a la tablet durante las tardes. Ahora lo utilizamos especialmente cuando pide el móvil y todavía no es el momento de usarlo. Tener una alternativa concreta hace que sea más fácil cambiar de actividad.
Pensaba que tendría que explicarle el funcionamiento varias veces, pero lo entendió rápidamente. Después de eso empezó a experimentar con las tarjetas por su cuenta.
Mi hija suele pedir televisión mientras yo preparo la cena. Ahora muchas veces le ofrezco primero el dinosaurio. Si quiere seguir jugando, perfecto, y si después quiere otra cosa, tampoco pasa nada.
Mi hija tiene días en los que necesita mucha atención y otros en los que quiere hacer las cosas sola. Este juguete funciona en ambos casos porque podemos jugar juntos o dejarla explorar.
Lo compré para sustituir algunos ratos de dibujos y ha funcionado mejor de lo esperado. No porque haya eliminado la pantalla, sino porque ahora tengo una alternativa que de verdad le interesa.
No esperaba que un producto tan sencillo nos ayudara tanto con las rutinas diarias. No hace milagros ni sustituye la atención de los padres, pero esos pequeños ratos de juego independiente son muy útiles.
Mi hija disfruta muchísimo de repetir las palabras que le resultan divertidas. Algunas veces las repite varias veces seguidas y después busca otra tarjeta.
Mi hijo tiene una memoria muy buena para las cosas que le llaman la atención. Ya reconoce algunas palabras y le encanta demostrarlo cada vez que jugamos.
Lo compré después de probar varios juguetes que parecían interesantes pero necesitaban demasiado acompañamiento. Este ha sido mucho más sencillo para nuestra familia.
Lo compré pensando que sería útil para reducir pantalla y efectivamente nos ha ayudado. Lo más importante es que no tuve que convertirlo en una norma estricta; simplemente añadimos otra opción.
Lo compré porque buscaba algo sencillo, sin pantalla y que pudiera utilizar solo. Después de probarlo, creo que ha cumplido exactamente con esas tres cosas.
Mi hijo disfruta muchísimo cuando repetimos juntos las palabras. Después quiere hacerlo solo y eso nos permite alternar entre juego compartido e independiente.
Lo compré porque quería que los momentos de juego independiente fueran más interesantes. El dinosaurio ha conseguido que tenga una actividad concreta que puede hacer sin ayuda constante.
Mi hija tiene una atención muy cambiante, pero puede volver al dinosaurio varias veces durante el día. Me gusta que no necesite jugar durante mucho tiempo seguido para que tenga sentido.
Me encanta que sea algo tan fácil de incorporar al día a día. No tenemos que reservar media hora ni preparar nada. Está en la estantería, mi hija lo coge, empieza a jugar y yo puedo seguir con lo que estaba haciendo.
Había probado a enseñarle palabras con libros y tarjetas normales, pero perdía el interés rápidamente. Con el dinosaurio la diferencia es que recibe una respuesta al interactuar con la tarjeta, y eso hace que quiera repetir el proceso.